Problemas de eyaculación
Los problemas de eyaculación son a veces categorizados como un síntoma de disfunción eréctil. Sin embargo, la eyaculación precoz es una enfermedad en sí misma que requiere de su propio diagnóstico y tratamiento. Existen tres tipos de problemas de eyaculación que pueden experimentar los hombres. Algunos son más comunes que otros:
- Eyaculación precoz. La eyaculación precoz, como sugiere su nombre, se da cuando el hombre eyacula o llega al orgasmo demasiado rápido de lo que le gustaría, a él o a su pareja. La media de duración antes de la eyaculación entre los hombres que sufren de eyaculación precoz ha sido establecida en 1’8 minutos, mientras que los hombres que no sufren de eyaculación precoz duran una media de 7’3 minutos.
- Eyaculación retardada. La eyaculación retardada es casi lo contrario a la eyaculación precoz. Consiste esencialmente en no poder alcanzar el orgasmo cuando se quiere. Aún así, seguirá experimentando una erección fuerte y normal, y sentimiento de excitación, pero no alcanzará el clímax ni la eyaculación.
- Eyaculación retrógrada. Ésta forma de eyaculación precoz es muy poco frecuente y pocas veces se diagnostica. Los hombres que sufren de éste problema de eyaculación pueden tener relaciones sexuales, pero cuando eyaculan, en lugar de que el esperma avance por la parte final de la uretra y salga del pene, retrocede hacia dentro de la uretra. Éste problema no causa dolor, pero puede ser serio si una pareja trata de concebir.
Los problemas de eyaculación son únicos en cada individuo. Si cree que usted sufre de eyaculación precoz, puede ver las causas físicas de la eyaculación precoz o las causas psicológicas de la eyaculación precoz.
Un diagnostic es importante, ya que encuentra la raíz del problema y los tratamientos variarán en función de que el problema de eyaculación sea psicológico o físico. Existen tratamientos disponibles, tales como tratamientos naturales, pastillas herbales o Priligy, que permite a los hombres que sufren de eyaculación precoz durar más tiempo.
Los hombres que no pueden controlar sus orgasmos pueden también utilizar preservativos más gruesos o utilizar espráis y cremas que contienen anestésico. Esto ayuda a minimizar la sensibilidad, lo que les permite durar más tiempo antes de llegar al clímax.










