Causas psicológicas de la disfunción sexual femenina
La disfunción sexual femenina (DSF) es similar a la impotencia en los hombres y es un problema que se extiende a todo el mundo, y una afección sensible que se debe hablar con un médico y buscar ayuda. La mayoría de la gente no quiere discutir abiertamente sobre su vida sexual con un desconocido, y en los últimos años, con el aumento de tratamientos para la impotencia, las mujeres se han atrevido por fin a hablar del tema. El número de mujeres afectadas por esta condición se ha incrementado considerablemente, y los doctores están empezando a mostrar interés en las causas y tratamientos de la disfunción sexual en mujeres.
Pueden existir muchas causas para la DFS, que pueden ser divididas en causas físicas y psicológicas. Las causas psicológicas son las que contribuyen más a la afección, ya que el bienestar de una persona, su estado mental, estado emocional y niveles de estrés o ansiedad juegan un rol importante en el funcionamiento sexual general. A continuación se nombran algunas de las causas psicológicas de la DSF.
Estrés
Uno de los componentes del estrés es el agotamiento. Las mujeres que sufren de altos niveles de estrés, gastan mucha energía preocupándose por el trabajo, la familia, sus casas, amigos, hijos… Toda la energía consumida preocupándose deja a la mujer exhausta, lo que hace que busque el descanso en dormir no en tener actividad física. Este estrés y cansancio lleva a una falta de deseo sexual y hace que la principal causa de DSF sea psicológica.
La imagen del cuerpo y baja autoestima
Mucha gente está conducida por imágenes y expectaciones perpetuadas por los medios de comunicación y la idea de conseguir objetivos imposibles, especialmente en lo que se refiere a estatus social, productos materiales e imagen corporal. Las mujeres se dejan persuadir por revistas que les dicen que una talla 34 con una 95 de pecho es lo normal. Alrededor de un 1% de la población mundial encajaría en este criterio. Esta imagen corporal se traduce en mala autoestima, y si la mujer no disfruta su propio cuerpo, puede encontrar difícil mostrarlo o dejar que otra persona lo ame.
Depresión
La depresión afecta más a las mujeres que a los hombres, y se experimenta por primera vez generalmente entre los 18 y los 44 años. La depresión es una causa psicológica de la DSF y está causada por un desequilibrio hormonal químico en el cerebro que puede estar causado por estrés, problemas familiares, pena, conflictos emocionales y muchas otras causas negativas. Este desequilibrio hormonal reduce el deseo sexual femenino, de hecho, el cambio en las hormonas y los químicos, provoca cambios de humor y afecta a la capacidad de controlarlos. A las mujeres diagnosticadas con depresión se les da normalmente antidepresivos, que en algunos casos bajan la libido aun más.
Problemas de pareja
Si una mujer está luchando con la DSF y está en una relación de pareja, podría estar sufriendo problemas de pareja. Conflictos, falta de comunicación y peleas constantes crean estrés, ira y depresión. Una falta de confianza en el compañero es también una causa importante de la DSF porque cuando tiene relaciones sexuales, está en una posición de vulnerabilidad. Si no puede confiar en su pareja, por cualquier razón, no será capaz de dejarse llevar durante el sexo.
Abuso de las drogas y del alcohol
El abuso de las drogas y del alcohol no sólo afecta físicamente al cuerpo sino que merma su mente y su fuerza de voluntad. Si excede su consumo de alcohol y drogas, su deseo sexual siempre será bajo, sus sentidos serán menos receptivos y el sexo sólo estará asociado a estar borracho o colocado. La gente que supera una rehabilitación acaba aprendiendo como volver a sentir excitación de nuevo.
Abusos sexuales o emocionales
Las mujeres que han sufrido previamente algunas formas de abuso sexual o emocional durante la infancia, adolescencia o etapa adulta con una pareja abusiva tendrán más problemas psicológicos en lo que se refiere a comprometerse con una actividad sexual.
Distimia
La distimia es una forma de depresión pero es muy suave y difícil de diagnosticar en mujeres ya que las que la sufren sigan con su vida diaria como normalmente. Es una causa psicológica de la DSF porque las mujeres que la tienen se sienten increíblemente tristes, agobiadas y sienten que no son apreciadas. Esos sentimientos se traducen en sentimientos de falta de adecuación y las mujeres a menudo se retiran de la vida sexual.
Todas las causas psicológicas de la DSF pueden hacer que las mujeres se retiren de la vida sexual, experimenten una libido baja o deseo sexual bajo, e incluso hacen que sus órganos sexuales y respuestas dejen de funcionar de forma adecuada. Las causas psicológicas de la DSF pueden tratarse, con un terapeuta sexual, terapia de pareja o de grupo. Si cree que sufre de una de las causas psicológicas de la DSF no dude en contactar con nuestro médico para una consulta para obtener más información.










