Tamiflu y los niños
Durante el brote de la gripe porcina en 2009, muchas escuelas tomaron medidas preventivas para ralentizar la expansión del virus, y proteger a niños y adolescentes de su contagio. Por ejemplo, en Reino Unido, el sistema de Seguridad Social puso a disposición de todas las escuelas el tratamiento Tamiflu para que los niños pudieran ser tratados para el virus.
Con el aumento de niños y adolescentes que toman Tamiflu como medida preventiva para la gripe, un gran número de efectos salió a la luz. Varios estudios se llevaron a cabo en países como el Reino Unido y alrededor del mundo para comprobar la tasa de efectos secundarios adversos de Tamiflu en niños y adolescentes.
Los principales efectos secundarios encontrados en niños y adolescentes fueron:
- Nauseas y vómitos
- Insomnio
- Pesadillas
El hecho de que las pesadillas fueran un efecto secundario común entre los niños hizo a los investigadores médicos pensar que Tamiflu tenía diferentes efectos neurológicos en niños que en adultos. Para apoyar más esta idea, se hicieron informes de niños que experimentaban convulsiones y desórdenes psiquiátricos como delirios, problemas de concentración, alucinaciones y decremento en el nivel de conciencia.
Un estudio en varios colegios de Reino Unido informó de que 1 de cada 5 niños, experimentaba efectos secundarios de tipo neurológico como la incapacidad de concentrarse, pensar claramente o dormir. Se concluyó que los niños no toleraban Tamiflu tan bien como los adultos.
La dosis de Tamiflu para niños
Los médicos son más selectivos cuando recetan Tamiflu a adultos y niños. Los niños menores de 12 meses de edad no pueden tomar Tamiflu.
Si un niño o adolescente toma el tratamiento, normalmente se receta una dosis menor que los adultos y siempre deben completar el tratamiento.










